Arte
y arquitectura informales y medio ambiente: Siglos XVI al XVIII en el Norte de
México y Sudoeste de los EE.UU.
Esperanza García López
gle@correo.azc.uam.mx
ABSTRACT
En este artículo se desarrollará el arte y la
arquitectura “informal” que existió al norte de la República Mexicana y el sur
de los Estados Unidos en el periodo colonial que va del siglo XVI al XVIII.
Como arte y arquitectura “informal” nos referimos a aquellas manifestaciones
que son creación del propio espíritu del hombre sin una educación específica en
la materia, es decir, arte y arquitectura no realizada ni por arquitectos ni
por artistas. Se verá que el
conocimiento de tecnologías para tener buena calidad de vida no depende de las
aulas, sino de una observación y una
sensibilización para con el medio ambiente. Las fronteras, cuando atraviesan
iguales paisajes, solo desmembrarán un entramado cultural intenso, por lo que
hay que estudiar a los grupos sociales para su mejor entendimiento.
INTRODUCCION
El norte de la República Mexicana de los siglos XVI al XVIII nos lleva a pensar en las fronteras que existían en ese tiempo. Los estados de Nuevo México, Texas y la Alta California, formaban parte de nuestro país, por ende, estaban también inmersos en el proceso de evangelización y colonización realizado por los españoles.

Los nuevos habitantes de América encontraron en esas tierras un territorio desocupado ya que la visión de ocupación estaba ligada siempre a asentamientos humanos bien establecidos como entonces los había en España.
Sin embargo el territorio estaba ocupado por lo que hoy día conocemos como Indios Americanos, tribus muy bien estructuradas y con un conocimiento milenario sobre el medio ambiente que habitaban. Tribus nómadas que entendían los movimientos de las manadas de animales y la recuperación de los minerales de la tierra.
Su ser nómada era su supervivencia, ya que su alimentación estaba basada mayormente en animales salvajes, algunas aves de corral y maíz.
Su agricultura era itinerante es decir, tenían dos territorios de siembra, mientras uno se utilizaba, el otro reposaba el otro pedazo de tierra se recuperaba de nutrientes para tener mejores cosechas en la siguiente siembra. Ambos territorios eran lejanos uno del otro, podían estar separados hasta por 2000 km. de distancia entre sí.
Los animales les eran necesarios, parte importante de su dieta, sobre todo los bisontes[1] y venados que además de alimento servían de vestido. Las manadas se mueven también en dos territorios, uno de reproducción y otro de alimentación (REGINALD & LAUBIN 1980).
Sus migraciones las hacían llevando a cuesta sus aves de corral como guajolotes y algunas codornices y palomas, sus pertenencias y sobre todo sus casas y objetos[2].
Es por ello que esa arquitectura, sus casas móviles, eran menospreciadas por los conquistadores. También sus objetos donde esta plasmado su arte que eran para uso cotidiano, dotados de bellas decoraciones y diseños originales.
Por su lenguaje y escritos conocemos que la organización social y jerárquica estaba muy bien definida.
Eran sociedades socialmente patriarcales pero con una raíz femenina. Por ese equilibrio y por su etnia, forman parte de la rama artístico-filosófica oriental (Worringer 1925), esto es porque son sociedades con amplio conocimiento y respeto de su hábitat.
La madre tierra como proveedora, creadora y protectora era la base de sus creencias.
Los calendarios que llevaban eran –como en todo el México prehispánico–
dos: El calendario lunar con 13 meses por el se regía la agricultura, las
migraciones animales y las estaciones del año (parte femenina) y el calendario
solar que imponía los rituales, las fiestas, las guerras y los juicios (parte masculina).
A estas tribus llegó la evangelización, los franciscanos al inicio y
después los jesuitas. Uno de los primeros franciscanos fue Fray Bernardino de
Sahagún, individuo conciente que no podía cumplir su misión de evangelizador si no sabía quienes eran ellos y
desconociendo su lengua y cultura.(León-Portilla 2004) .
Fray Bernardino de Sahagún concibió un estructurado proyecto de investigación que implicó dialogar con ancianos en su propia lengua[3], preparó un cuestionario en donde se interesaba por saber las cosas acerca de las cosas naturales, humanas y divinas (BENAVIDES 1630 traducción 1916).
En su empeño por conocer a los indios, llegó a apreciar tanto la
cultura que ponderó y reconoció el valor de sus creaciones, documentó de forma
precisa no solo su forma de organización, de pensar, su idioma y otras
manifestaciones sociales, también, como funcionaba su arquitectura y su
cultura.[4]
ARQUITECTURA
Antecedentes.
Los antecedentes de la arquitectura nómada nos enseñan, de manera intrínseca los sistemas constructivos y la tecnología con la que se contaba.
Los espacios, programas arquitectónicos y emplazamientos son una huella indeleble de su sociedad. En sus muros esta plasmada la manera de proveerse confort y calidad de vida siempre utilizando de los recursos materiales existentes aprovechándolos al máximo para resolver las necesidades tanto básicas como sociales de la mejore manera.
En la mayoría de los casos, la utilización de tierra y fibras leñosas ha sido el común denominador de las viejas tipologías nómadas.
En cuanto a espacio, la forma cónica o redonda es la que rige, según
Harris, su origen es parte de la memoria genética de los hombres desde la
aparición del fuego (HARRIS,
MARVIN 1997).

.
Esta forma en viviendas es indudable que se ha usado por cientos o quizá miles de años. De hecho, históricamente las personas han vivido en tiendas hechas con piel alrededor del circulo Ártico, la parte de Lapona en Europa y los Yucaros americanoides en Liberia (parte de Mongolia), los indios que vivían en el área oriental de Canadá junto con los esquimales Caribú al oeste de la bahía de Hudson en El Labrador.

Estos grupos nómadas mencionados han existido desde tiempos remotos.
Según las teorías, son estos grupos los que al inicio de América, emigraron por el estrecho de Bering y poblaron nuestro continente. Grupos que vivían de la caza o bien de la pesca venían con sus moradas a cuestas siguiendo a los animales y buscando mejores climas.
Las tiendas cónicas han sido la respuesta de morada de estos grupos, especie de madrigueras hechas de troncos y cubiertas con pieles han sido el antecedente de la arquitectura nómada americana.
Tenían que ser construcciones ligeras lo más prácticas posibles para que permitan el fácil transporte y armado.
Todos estos grupos tenían tiendas donde el fuego era el elemento articulador. Podía localizarse al interior cuando las condiciones del clima eran frías o bien al exterior, siendo únicamente habitación, si el clima lo permitía.
Las entradas eran siempre al este por una cuestión simbólica, la puerta tenía que darle la cara al sol, el lugar de honor estaba opuesto a la puerta por la misma situación solar.
Algunas de estas tiendas antiguas han evolucionado, por ejemplo el grupo esquimal se han enterrado buscando el calor de la tierra. La fabricación de los conocidos iglus, que es la palabra caribú para referirse a casa, es con los materiales que se tienen en esas latitudes, hielo y pieles.

Las casas, según baja la latitud cambia el material de construcción a ramas, pero conservan las características esenciales de la tipología: siempre redondos, el fuego al centro con un orificio para dejar salir el humo, puerta al este[5] y con una doble piel al interior que suele estar hecha con pieles de animales mayores.
Otra de las evoluciones que estas tiendas han tenido son las moradas conocidas como wigwam que es una palabra de las tribus del este de Massachussets y se refiere a los domos cerrados ya sea redondos o ovales que son usados por las tribus de las áreas boscosas americanas son estructuras de madera plegada cubiertas con pieles.

Los grupos de las planicies desarrollaron los hoy conocidos como tipi, palabra Siux[6] que significa casa y que son las estructuras a las que nos referiremos en el presente escrito ya que son las construcciones que predominaron en el lugar de estudio referido.
Historia del Tipi
La antigüedad de los tipis es difícil de datar, se sabe que son anteriores a 1600 gracias a la literatura de los primeros conquistadores de la zona.
Al referirnos a arquitectura de grupos nómadas, las huellas de antigüedad se han localizado gracias a piedras que se encontraban en los sitios donde hubo campamentos y donde hubo grandes tormentas o a que la nieve era tan alta que entonces abandonaban las construcciones y han quedado enterradas, o por el tipo de suelo donde se han encontrado algunos vestigios enterrados.
En algunos sitios tanto de México, Estados Unidos como Canadá se encuentran agrupamientos de círculos hechos con pequeñas piedras que hoy día los investigadores llaman “Anillos de tipi” Hay investigaciones que han llevado a mapear estos anillos (MALOUF, CARLIN 1999), han documentado alrededor de doscientos y como un antecedente de fecha muy empírico tiene la de 1300 d.c..
Los asentamientos siempre están cerca de agua u otros recursos naturales. Por la ubicación de estos anillos se tiene la teoría que no todos eran habitación, algunos en las partes altas eran o bien ceremoniales o bien defensivos, sin embargo no se ha corroborado esto científicamente.
Lo cierto es que a la llegada de los españoles los grupos indígenas que existían y la ubicación geográfica se muestra en este mapa del año 1700.
Los datos más antiguos que encontramos son los registros europeos de la expedición de Francisco Vásquez de Coronado en 1540-42 donde él hace mención de estas “tiendas” como él las llama, usadas en las grandes planicies americanas. El encontró cazadores de búfalo[7] que vivían en tiendas de piel a las cuales él llamó “Querechos” ya que los españoles pasaban sus invierno con el grupo de los “Queres” [8]que era bastante amigable (VESTAL, STANLEY 1977:35)
Tanto Coronado como otro explorador Jaramillo comentaron sobre las
tiendas indias Son rápidas……palos hasta
la punta y los separan en la base…..cubiertas con pieles de búfalo y dos
aperturas[9]…… las transportan
con perros que son mas grandes que
aquellos de la ciudad de México. Ellos usan a los perros como nosotros con las
mulas y haciendo paquetes ligeros, los
cinchan con cuerdas de piel…..sus lomos están inflamados como los de nuestras
bestias de carga. Cuando ellos se mueven –ya que no cuentan con ninguna
residencia permanente- siguen al ganado salvaje para obtener su comida. Estos
perros transportan sus casas por ellos, les cargan en sus lomos los palos de
las tiendas, arrastrándolos rápidamente. Una carga tiene alrededor de 15 a 25 kg.
Dependiendo el perro (BOLTON,
H.E, 1994:7).
Otra persona que reporto la existencia de estas tiendas fue Don Juan de Oñate el cual dio un basto reporte de su expedición de 1599: “había alrededor de 50 tiendas hechas de cuero curtido, muy brillante de colores rojo y blanco y rematadas con unas aletas y aperturas, erigidas tan hábilmente como aquellas de Italia y más grandes que varios colchones de diferentes medidas pueden fácilmente ser acomodados[10] El curtido es tan fino que no deja pasar el agua incluso aunque llueva a baldes y una vez que secaron conservan su suavidad y son plegable como antes….el Sargento Mayor durmió en una y a pesar de que estaba en el campo era muy grande no pesaba arriba de dos arrobas (25 kg.)”. Oñate reporta que los indios tenían estas grandes tiendas y los perros transportando sus bienes y viajaban jalando los palos con uno de sus extremos arrastrando por el suelo Oñate comenta que “los indios estaban tan bien asentados en sus tiendas como lo pudiesen haber estado en cualquier casa (BENAVIDES 1630 traducción 1916).
Los españoles en su momento no solo estuvieron impresionados con las tiendas sino también con los perros. Fray Bernardino de Sahagún reporta caravanas de hasta quinientos perros siguiéndose uno tras otro.
Tipología
A pesar de que las construcciones cónicas en América son de diferentes formas, un verdadero tipi es aquel que es perfectamente simétrico, siempre un cono agudizado en la punta, escalonado por su parte posterior, con un agujero en su centro superior para dejar escapar el humo del fuego y otro orificio al frente de la tienda y la puerta de entrada orientada al este.
La piel de la que esta hecho se conserva hasta que esta se intemperiza y se cambia por otra como parte ritual, el acceso siempre en cada nuevo asentamiento lleva una diferente “puerta” con nueva decoración, un sentido de renovación y agradecimiento simbólico al sol.
Son fundamentales las dos banderas que se llaman “aletas de humo”, “orejas” o bien “alas” que flanquean el orificio superior y se soporta al exterior por postes que regulan su apertura y dirección para lograr la ventilación (que ahondaré más adelante) de la tienda.
Los investigadores que documentaban la existencia de estas “aleta”, las consideraban solo como ventanas sin mayor trascendencia Fue hasta 1823 donde el botánico y geólogo Edwin James después de estudiar al la tribu Kaskaias[11].describe con precisión la función de estas “aletas”. La descripción la hace después de una expedición hacia las montañas rocallosas en el año 1819-1820 dirigida por el mayor Stephen H. Long.
Asentamiento
En las investigaciones serias de anillos de tipis se menciona un diámetro de 2.5 m. hasta los 7 m. en caso de los tipis ceremoniales o los de los “chamanes” sin embargo no se precisa la medida puesto que las referencias son con base al estudio de los anillos de piedras que pudieron haberse movido ya bien con el viento o animales o a la hora de desarmar la tienda en su momento. Estas referencias son de la llegada de los españoles

Una vez introducido el caballo como animal de carga los tipis tuvieron la posibilidad de ser mas grandes posteriores a 1700 se reportan tipis hasta de 20 m. de diámetro.
El ángulo de elevación va alrededor de los 60° del piso en todos los casos, solo en algunos asentamientos se llegan a alcanzar los 40 m de diámetro y son tipis fijos en donde, siguiendo el ángulo se alargan haciéndose ovales y no cónicos.
En el caso de la forma de asentarse como se muestra en la figura siguiente es en círculo y el número de tipis concéntricos depende de el grupo social, por lo general se aprecia el tipi ceremonial o del chaman al centro.
La forma de construirse es similar en las diferentes tribus, sin embargo tiene cambios de decoración y algunos de armado. Los coloridos varían según los pigmentos existentes en las diferentes zonas. Sin embargo se pueden agrupar por estructura en dos grandes grupos aquellos armados con una estructura primaria trípode (tres postes) y los que son armados con cuatro postes.

Es importante esta variación pues, aunque la forma exterior sea similar y la forma de armado sea igual, al interior, la segunda piel “climatizante” varía en su forma de colocación.
La estructura principal siempre son postes de una pieza, los postes
secundarios en algunos casos son armables incluso llegan a tener unas
adaptaciones interesantes de unión entre ellos para lograr la longitud. (HASSRICK, Royal 1974)
Los postes principales son muy apreciados y existía un fuerte comercio de ellos ya que su lugar de origen eran los bosques. Los acarreos los iban desgastando hasta tener una necesidad de cambiarlos, se menciona que un equipo de postes principales para tipi de cuatro podría cambiarse incluso por dos caballos.

Adaptaciones al clima
Una de las cualidades notables del tipi es como, esta sencilla arquitectura se adapta al clima.
Ya los españoles describieron así el confort que proveían Cuando armadas los alojamientos de piel
tenían una forma cónica, eran confortables y repelentes al agua, en las
estaciones frías el fuego estaba gentilmente al centro y el humo pasaba por la
apertura de la cumbre. En uno de los lados esta apertura era una pequeña ala
triangular en piel que servía para cubrirles en los tiempos de agua y ascendía
el fuego cuando el rigor del invierno azotaba” (BOLTON, H.E, 1997:15).
Lo más interesante del tipi radica en su función bioclimática, con una forma sencilla y muy escasos materiales se logran construcciones temporales con una adaptación extraordinaria gracias a diferentes características.
Primero hay que hablar del clima promedio donde estas construcciones aparecen, analizando la geografía de las tribus, tenían condiciones extremas de temperaturas que oscilan en invierno a -20°C y en verano llegaban a alcanzar los 40°C.
Con la lluvia, podían sufrir precipitaciones muy altas que son las que se tienen en los semidesiertos donde llueve poco pero toda la lluvia anual se presente en los meses de verano.
Las aletas de humo movibles sirven para regular la salida del humo y el flujo de viento al interior. En climas de extremo calor o bien de extremo frío se adaptan en el interior del tipi una segunda piel que se le llama ozan lo que no ocurre cuando el clima es templado dejando solamente una sola piel que es el aislante exterior.
El ozan es un montaje sobre el tipi, se puede decir que es un segundo tipi que forra el primero creando alrededor del tipi, una cámara de aire aislante regulando así la temperatura interior de la exterior.

El ozan puede tener adaptaciones para colocar postes secundarios y cables donde se colocan unas cortinas que, a gusto sirven como toldo sobre las cabezas o bien sobre las camas haciendo una especie de compartimentos privados como unos camerinos individuales.
Cuando el calor es extremo, se levantan las partes inferiores del tipi logrando una circulación de aire frió de la parte baja haciendo un tiro de chimenea con el orificio superior, en caso de invierno fuerte, se cierran las partes de abajo y con piedras y pliegues se hermetiza la base sirviendo el aire como capa aislante que ayudado por el fuego interior climatiza perfectamente.
Caliente en el verano, frió en el invierno, fácil de armar y debido a su forma cónica es capaz de soportar fuertes vientos y lluvias.
La apertura al centro para el humo del fuego es el principal atributo del tipi, El humo puede salir con facilidad y el fuego climatiza el interior del alojamiento.
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En caso de que la lluvia arrecie entonces se procederá a cerrar perfectamente las aletas de humo quedando una cierre hermético en la punta del tipi y debido al tipo de aceites que usan para curtir, la piel es totalmente impermeable.
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La geografía también impone viento que llega a ser de velocidad
considerable, para ello, tienen en la parte superior de los postes unas
banderillas de tela que sirven para conocer velocidad y dirección del viento (no con datos matemáticos pero si con la
precisión que ellos necesitan para actuar).
En caso de calma, estas banderillas de tela no se moverán, si empezarán a reportar movimientos medios, con la ayuda de las aletas se canalizarán ya sea fuera o dentro de la morada. En el caso que los vientos llegasen a ser muy fuertes entonces se procede a proteger el tipi rodeándolo de una enramada perpendicular a la dirección del viento.
Cerca de paja para proteger del viento
ARTE NOMADA
Arte es una palabra amplia, es definitivamente una categoría cultural, podemos definirlo como el juego de formas que da como resultado exitosas transformaciones estéticas.
Explicando el concepto juego ya hay un aspecto que no puede ser tomado únicamente como utilitario sino que deviene de una actividad experimental.
Las formas son el resultado final.
La parte estética designa la capacidad humana universal por una respuesta emocionalmente cargada de apreciación y placer cuando es exitosa.
Transformación-representacion se refiere a la comunicación del resultado.
El acotar el concepto se debe a que nos referiremos a las manifestaciones artísticas que engloban objetos visuales. No estamos menospreciando ni la danza, ni la música, poesía o literatura, en este escrito nos concentraremos en la pintura y alfarería.
Desde remotos tiempos existen manifestaciones de petroglifos en todo el estado de Nuevo México, Nuevo León, Chihuahua, Baja California, Zacatecas, Durango y Sonora donde ya se ven representaciones de los elementos naturales y las conformaciones sociales.
Son grupos similares puesto que las tecnología para grabar sobre la piedra es la misma. Investigadores opinan que las herramientas eran similares.


Después, a partir del año 400 a.c. el intercambio de los grupos norteños con el centro y sur de la República era muy grande. Se encuentran objetos que se repiten en diferentes grupos a diversas latitudes como son las vasijas ceremoniales.
La tecnología para realizar alfarería es la misma al centro que al norte, sí bien las formas no varían mucho, en los diseños es donde se ve claramente la influencia de su ambiente. La fauna y la flora semidesierto, el paisaje horizontal y monótono da como consecuencia manifestaciones artísticas abstractas y geométricas. Algunas policromadas pero más bien la alegoría de los almagres de la tierra con una expresión muy potente.


Líneas marcadas y fuertes, grecas que se repiten con ritmos delicados son las características predominantes de la decoración.
La forma de hacer alfarería es con la misma tecnología que en el centro
de México, había gran intercambio por lo
que también el barro para crear formaba parte del trueque. (RENAUD; Etiene
1942)
La zona de transición de la cerámica está en lo que hoy se marca como el centro del estado de Zacatecas. Ahí se canalizaban los productos hacia el norte y hacia el sur. Es justo en las manifestaciones de esta cultura Chichimeca donde ya aparecen diseños geométricos que se repetirán hasta la parte sur de Canadá.



CONCLUSIÓN
Pocas moradas en el mundo se prestan a tanta imaginación como los tipis de los indios de las planicies, es quizá la más pintoresca y colorida de todas las construcciones móviles. Confortable, espaciosa, muy bien ventilada ideal para una vida errante que era la característica de estos pueblos cazadores y pescadores.
No se necesita ser un artista para apreciar la belleza de forma y
fuerza de línea que algún día los españoles describieron como altas y bellas.
Es una forma bella y de manera paralela es utilitaria exhibiendo conceptos de
confort muy básicos y con funcionamientos si bien conocidos, seguido olvidados
por las construcciones modernas.
El arte y la arquitectura de los pueblos indios de América del norte no respeta las fronteras administrativas, conoce al medio ambiente. Los recursos naturales, el paisaje, la lengua, los grupos sociales, son los que conforman las manifestaciones artísticas de todo tipo.
Textil de Saltillo, México Textil Siux, Nuevo México
Arte similar existe en clima similares. Idiosincrasia similar se manifiesta también de forma similar. Es necesario unirse, ver razas y no nacionalidades, para poder tener una visión más amplia de respeto y entendimiento ante un arte sencillo, pero rico en conocimiento.
BIBLIOGRAFIA
BEHLING, Sophia y Stefan; Sol Power; Ed. Gustavo Gili; 2002.
BENAVIDES, Alonso de; Memorias de Fray Alonso de
Benavides en 1630, Traducción hecha por Charles Fletcher y publicada por
Donnelly y Hermanos 1916.
BOLTON Herbert Eugene; Coronado, Caballero de los
Pueblos y Planicies; Universidad de
Nuevo México, 1994.
HARRIS, Marvin;
Culture, People, Nature an introduction to general anthropology; 7ª edition Ed.
Longman, 1977.
HASSRICK,
Royal B; The Sioux, Life and
Customs at a Warrior Society, Norman University of Oklahoma Press 1974.
KAHN,
Lloyd; Cobijo; Ed. Herman
Blume; 1985.
LEON-PORTILLA, Miguel; La comprensión del otro; La jornada 18 sept. 2004, México p.8
MALOUF, Carling; Anthropology and sociology papers; ; Montana State University; 2a
edición 1999; nos 1 al 16.
REGINALD & LAUBIN, Gladys; The Indian Tipi, Second edition; Ed. Red River; 1997.
RENAUD; Etiene;
Asenta-mientos de piedra indios en el norte de México y Nuevo México;
Universidad de la Sorbonne, Enero 1942.
VESTAL, Stanley; The history of the Tipi, in The plains Indian tipi. Leaflet no 19;
Department of Indiana Art, Denver art museum, Colorado 1983.
WÖRRINGER, Guillermo; La esencia del estilo Gótico; Ed. Revista de Occidente, 1925
[1] Una especie de toro grande.
[2] Los animales de tiro y carga antiguamente eran perros, hay documentada una raza canina de gran tamaño hoy día extinta. Los españoles trajeron caballos, algunos que se escapaban o liberaban se convertían en caballos salvajes, estos eran domesticados por los indios y en el siglo XVII sustituyen a los perros.
[3] Algunas lenguas como el náhuatl lo hablaba bien, otras necesitaba intérprete.
[4] Las investigaciones de Fray Bernardino de Sahagún tuvieron muchas contrariedades por parte de sus iguales. Se le acusó de estar contribuyendo a la perduración de las idolatrías y se le requisaron sus papeles con los resultados de sus pesquisas. (Leon-Portilla 2004).
[5] En las construcciones ceremoniales del centro de México y los temascales la puerta también siempre ve al este y las formas son redondas.
[6] La lengua siux es de la rama de lenguas nahuatlacas junto con los demás idiomas y dialectos de esa parte de américa.
[7] Búfalo le llamaron los españoles al “ganado salvaje” de los
indígenas que es el Bisonte por ser el
animal que ellos conocían. El búfalo nunca existió en América, es endémico de
África.
[8] A este grupo la historia los ubica como uno de los pueblos Apaches.
[9] Las aperturas se referían obviamente a la puerta de acceso y al
agujero para humo y las ventilas. Las
ventilas humeantes se conoce que los tipis las tenían antes de 1600
[10] Se asume que
medirían alrededor de 3.5 m de diámetro
[11] Hoy Kiowa-Apaches